SOCIEDAD Butacas vacías: la historia de los cines porteños que cerraron sus puertas
15/02/2026
| 6 visitas
En el Día Mundial del Cine, un repaso por aquellas salas de barrio que unieron a generaciones y forjaron la identidad de cada zona, además de formar amistades y parejas. Hoy, apenas un puñado sobrevive, mientras que otras se convirtieron en hipermercados o templos, cuando no fueron demolidas.
Fábricas de ilusiones. Arcones de recuerdos de la infancia. Tesoros arquitectónicos. Buenos Aires ha hecho del cine una parte intrínseca de su vida cultural y no faltó barrio que tuviera el suyo, como epicentro de encuentros, risas y dramas. Con la excusa del Día Mundial del Cine, que se celebra cada segundo sábado de febrero, repasamos algunas de aquellas salas perdidas, tesoros que emocionaron a generaciones y hoy se reconvirtieron o cayeron bajo los golpes de la picota.
Un repaso por 100 años de historia: ¿Cómo pasamos de las salas silenciosas del cine mudo al streaming en el celular? TE PUEDE INTERESAR:Día Mundial del Cine: ¿cómo cambió la forma de ver películas en 100 años?En un principio, las películas se veían en teatros o cafés. Tal fue el caso de la primera proyección en el país: fue una producción de los hermanos Lumière en 1896, en el Teatro Odeón de Esmeralda y Corrientes, demolido en 1991. Poco después, en 1900, llegaría la primera sala creada ad hoc: el Salón Nacional, en Maipú entre Lavalle y Corrientes. Y enseguida empezaron a surgir por todas partes como hongos luego de la lluvia.
Estos cines, con epicentro en la calle Corrientes pero con fuerte presencia en cada barrio, tendrían su época de oro en las décadas siguientes, con clásicos como los continuados (dos o tres películas proyectadas en loop desde la tarde hasta la medianoche), la autoridad ocasional del acomodador y la presencia de vendedores como el chocolatinero. Hacia fines de siglo XX, los cambios de hábitos y la irrupción de los complejos multisala, muchos ubicados dentro de los novedosos shoppings, les dieron el golpe de gracia a la mayoría. Algunos pasaron a ser templos religiosos o supermercados, mientras que otros terminaron demolidos.
También te puede interesar:
qué te pareció esta noticia?
Todavía no hay comentarios. Escriba el suyo.