ECONOMIA Una inflación demasiado alta para tanta recesión
14/10/2026
| 26 visitas
Alimentos y Tarifas subieron por encima de la media. Las consultoras no prevén que haya una baja hacia fin de año y alertan por octubre. El ajuste rompió la economía, pero no controló los precios. El Presidente, desconectado de la realidad y negando los datos, salió a festejar: “Seguimos domando la inflación”, fantaseó.
Con la recesión instalada, caída del consumo, salarios perdiendo contra los precios y dólar intervenido, la inflación de 1,9 por ciento en septiembre que dio a conocer el INDEC en las últimas horas no sólo representa una suba de 0,2 por ciento contra agosto, sino además supone un IPC demasiado alto para semejante crisis y cada vez más lejos del “0″ que pronosticó el presidente Javier Milei. Las mismas consultoras del mercado advierten que es muy difícil romper la inercia destacando, además, que esto se da en una economía que no camina. Y advierten que en octubre pegarán carne y combustibles, redundando en un IPC igual o mayor que el de septiembre.
A esta altura, el modelo libertario otorga una certeza: se intentó bajar la inflación con ajuste y lo que se terminó rompiendo es la economía, con precios que siguen sostenidos. Eso obliga a la pregunta, que es la que se hace todo el mercado, de si el modelo económico, a esta altura, tocó techo o fracasó en el aspecto micro.
Mientras tanto, desconectado de la realidad y negando los números de INDEC, Milei salió a festejar: “seguimos domando a la inflación”, reza una imagen de él en su cuenta de Instagram, acompañado por el 1,9 por ciento, que es una suba, no una baja.
¿Qué dicen lo números reales?
En general, la tendencia de la inflación continúa en un vaivén iniciado en julio (2,1%). A partir de ese mes se registraron aumentos y descensos en la tasa inflacionaria. El dato más bajo, en lo que va del año, sigue siendo el 1,7% obtenido en agosto; del otro lado se ubica marzo (3,4%).
Del total de las doce divisiones, cinco finalizaron por encima del IPC. La de mayor variación fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,1%), seguida de Educación (3%). El tema tarifario es central para contar la historia de la no desinflación de Milei: si el Gobierno decidiera moderar los aumentos a privatizadas de servicios, la inflación sería menor. El asunto allí parece ser que el modelo económico está seteado, precisamente, para darles correcciones favorables a esos sectores, en detrimento del gasto de la sociedad en esos servicios esenciales.
Continuando con el detalle por rubros, un escalón debajo estuvieron Comunicación y Salud, con 2,5% y 2,4% respectivamente, y en último lugar Alimentos y bebidas no alcohólicas (2%).
En la misma línea que el IPC de septiembre estuvieron Bienes y servicios varios y Recreación y cultura (ambos con 1,9%). Le siguió Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,6%), Transporte (1,5%), Bebidas alcohólicas y tabaco (1,4 por ciento) y Prendas de vestir y calzado (1,4 por ciento). En último lugar quedó el rubro Restaurantes y hoteles (1,1 por ciento).
Los consultores no la ven
En este marco, el consenso de la consultoras es que el IPC seguirá lejos del cero. La firma LCG consideró que “se entra también en una dinámica de serrucho alternando 4 meses con subas y bajas en la zona del 2 por ciento mensual”.
Asimismo, destacaron que la inflación núcleo “fue de 1,7% mensual con una desaceleración en margen a 1,7% mensual, nivel promedio de los últimos 4 meses”. Concluye LCG que “seguimos pensando que el descenso de la inflación a niveles del 1% demandará todavía más tiempo. Las subas y bajas de los últimos meses responden al impacto de Estacionales y a mayor o menor intensidad en los ajustes de Regulados. Pero la inflación core sigue mostrando un componente inercial importante que no termina de quebrarse aun cuando se sostiene el ancla cambiaria y la actividad se mueve tibiamente”.
Asimismo, destaca LCG que “nuestra proyección para los próximos meses es una inflación estabilizada algo por debajo del 2% mensual. Pero hay que decir que una actividad más dinámica o eventuales tensiones en el mercado de cambios (probables en la víspera de las elecciones) podrían significar un freno para este tibio proceso de desinflación.
Christian Buteler, en tanto, precisó que el propio Presidente “estimaba que en 18 o 24 meses la inflación iba a ser cero, y septiembre fue el mes 30. Es un poco la muestra de que, dentro de este esquema, que ajusta precios por inflación pasada, es difícil bajar y lo que vemos es que te mantiene en torno al 2 por ciento”. El economista agregó que, además, “hay que ver qué pasa en octubre en combustibles, que va a pegar. Vamos a estar de nuevo en torno al 2 por ciento”.
En la misma línea, Claudio Caprarulo, de Analytica, aseveró que “en octubre, alimentos no cede e impacta la suba de combustibles. Difícil que desacelere”. Por su parte, Hernán Letcher, del CEPA, recordó que “si la medición (actualizada de IPC que Milei se negó a usar) se hubiese aplicado desde finales de 2023, el diferencial habría sumado 13,2% adicional de incremento de precios”.
También te puede interesar:
qué te pareció esta noticia?
Todavía no hay comentarios. Escriba el suyo.