POLITICA Quién paga la participación de Milei en eventos políticos no oficiales
21/03/2026
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En la Cámara baja 13 diputados presentaron un pedido de informes sobre los viajes presidenciales, en especial a eventos políticos-ideológicos. Quién paga esos vuelos, los hoteles de super lujo y qué beneficios redundan para el país.
Un grupo de trece diputados nacionales presentó este viernes un pedido de informes sobre los escandalosos viajes del presidente Javier Milei. “La política exterior debe orientarse al cumplimiento de los intereses de la Nación conforme a criterios de razonabilidad, eficiencia en los gastos y finalidad pública”. Los legisladores mencionan que buen parte de las actividades internacionales no responden a ese criterio, sino que se trata de convocatorias “ideológicas, partidarias afines o de reconocimiento personal, por lo que se hace necesario determinar la naturaleza de cada viaje”. Sólo en los últimos siete días, Milei estuvo en España en el Foro Económico de Madrid, un foro de derecha en el que fue el principal orador, y este fin de semana llega a Budapest para participar de la Conferencia de Acción Conservadora (CPAC), una organización de derecha que se identifica con Donald Trump. En el Madrid Economic Forum se cobraron entradas de hasta 2.500 euros, de manera que alguien lucró con el evento, o sea que se usó la figura del presidente para fines privados. Es claramente ilegal. Milei se alojó en la suite presidencial del Hyatt Regency Hesperia, a 5.200 euros la noche. Hubo además otros integrantes de la comitiva, Ceremonial y los encargados de seguridad. Y, por supuesto, el costo del viaje en el ARG 01, ENTRE 300.000 y 500.000 dólares. Si lo pagó el Estado, son fondos ilegales para una actividad partidaria. Si lo pagaron los organizadores, constituye una dádiva ilegal, algo parecido a una coima. En esa línea, también se presentó un pedido de acceso a la información pública.
Presentación que es una denunciaLa presentación fue encabezada por Nicolás Trotta, de Unión por la Patria (UXP), seguido por el jefe de bloque, Germán Martínez, Nicolás Massot de Encuentro Federal, Carlos Castagneto, de UxP y otros nueve integrantes de bloques opositores. Los 13 diputados señalan que “debe determinarse la finalidad y la financiación de estos viajes del Presidente ya que, considerando el contexto de desfinanciamiento de la educación, baja del poder adquisitivo, incremento del desempleo, endeudamiento de las familias, cierre de empresas, los viajes deberían responder mínimamente a objetivos institucionales, debidamente fundados y evaluables en términos de resultados para nuestro país”.
En los fundamentos del pedido de informes se menciona que en más de la mitad de los viajes -unos 30 en dos años- no hubo encuentros con los mandatarios del país al que fue el Presidente, como sucedió con sus participaciones en la CPAC en Washington, Mar-a-Lago, Maryland, Camboriu, en su intervención en España en eventos de derecha o cuando recibió premios de la comunidad judía en Miami o del Instituto Juan de Mariana en Madrid.
En los 15 viajes a Estados Unidos realizados desde que asumió la presidencia, apenas en 6 se vio con Donald Trump, y dos de ellos fueron al pasar, en una especie de detrás de escena.
El debate en Estados UnidosLa cuestión de los viajes presidenciales a eventos partidarios está largamente discutida en el mundo, pero hay cierto consenso general de que los partidos deben hacerse cargo de buena parte de los costos.
En el caso de Milei con su viaje a Madrid al Economic Forum, el vuelo tiene un costo mínimo de 300.000 dólares, aunque algunos estiman 500.000 considerando las escalas en Canarias y lo que cuesta mantener el avión en los aeropuertos. Un mandatario debe viajar en el avión presidencial por razones de seguridad y es así en todos los países. La cuestión es que el viaje debe encajar con la política exterior, no con un interés partidario o ideológico. En el hotel Hyatt Regency se alojaron la hermana Karina, el canciller Pablo Quirno, el documentalista, Santiago Oría y la fotógrafa Macarena Rodríguez. Milei en la suite presidencial. Como es obvio, también se alojan en otras habitaciones -la más barata 500 euros la noche- la custodia y los integrantes de Ceremonial.
Cuando Trump, o antes Biden, viaja a un evento partidario, el Partido Republicano o el Demócrata deben pagar -así es la normativa- el equivalente al pasaje en un asiento de primera, multiplicado por todos los que van en el viaje, incluyendo los custodios. Como el Air Force One, el avión presidencial norteamericano, cuesta 200.000 dólares por hora, nunca lo que pagan los partidos cubre la totalidad, pero los partidos terminan pagando millones de dólares para aliviar los costos.
Trump está denunciado por el uso habitual de sus residencias para eventos de Estado. Por ejemplo, la reunión de presidentes de América Latina realizada hace diez días, en la que también estuvo Milei, se hizo en el Doral, un complejo propiedad de Trump. También se usa habitualmente Mar-a-Lago. La denuncia es porque Trump cobra las habitaciones para presidentes o custodios a precios más altos que los que se le cobra a los turistas. El argumento es que al haber un evento, hay otras habitaciones que no se pueden alquilar. Lo cierto es que cuando el evento es partidario, se le carga al partido lo que corresponda, aunque siempre sale perdiendo el Estado.
También hay una denuncia por el uso del Hotel Trump en Washington, que antes de que Trump llegara a las dos presidencias daba pérdidas y pasó a dar ganancias cuando el empresario llegó a la Casa Blanca por la cantidad de eventos del Estado que se realizan en el hotel.
En otros países hay legislaciones bastante parecidas: no se recupera el total del gasto cuando un presidente se mueve a un evento de su fuerza política, pero los partidos reciben una factura y la deben pagar.
Viajes y negocios
Es evidente que en buena parte de los viajes de Milei se producen ganancias para privados o para organizaciones privadas. Por ejemplo, en la CPAC de Mar-a-Lago el acceso costaba entre 5.000 y 25.000 dólares por persona; en el encuentro de CPAC de Washington, las entradas más baratas fueron de 400 dólares y este fin de semana, en Hungría, unos 300 dólares. En abril de 2024, la comunidad judía ortodoxa Jabad Lubavitch de Miami, le otorgó a Milei el desconocido premio Embajador Internacional de la Luz, premio que no se le había otorgado a ningún otro presidente hasta ese momento. La mesa para el evento se cotizó a 10.000 dólares.
El Economic Forum de Madrid fue organizado por dos empresas, Racks Labs y Abast, que según el periodista Ivan Ruiz, de La Nación, están registradas en Andorra, un paraíso fiscal. Es decir, que Milei participó de un negocio. La organización hizo saber que el presidente argentino no cobró por su intervención, lo que de todas maneras significa que se usó la presidencia para que otras personas ganaran dinero. Lo mismo sucede con los otros eventos remunerados en que quienes se quedaron con las ganancias fueron organizaciones privadas, ya sea la CPAC o Jabad Lubavitch. En la columna de los costos, sin embargo, todo indica que los asume mayoritaria o totalmente el Estado argentino, es decir la sociedad entera. De hecho, el Poder Ejecutivo nunca informó que alguna de las organizaciones hubiera cargado con los gastos ni cómo ni cuánto fue el supuesto ingreso, si es que lo hubo. Pero aún en ese caso se estaría frente a una ilegalidad: organizaciones privadas pagándole viajes y hoteles a un presidente argentino, algo demasiado parecido a una dádiva porque se trata de hoteles de superlujo. Milei y, en general La Libertad Avanza, hace mucho que olvidaron la austeridad en las travesías internacionales: siempre hoteles del máximo nivel.
Lo que dicen los diputados es que la mayoría de los viajes no se hacen por los intereses de la Nación ni tienen el objetivo de conseguir inversiones para el país ni apuntan a una finalidad pública. Son, esencialmente, viajes partidarios, ideológicos, pagados por el Estado. Por eso quieren un detalle de cada viaje, todos los costos y cómo se pagaron. Y es por eso que también tienen planeada la presentación de un pedido de acceso a la información pública para que la Secretaría General de la Presidencia presente el listado completo de los viajes internacionales realizados, indicando destino, fechas exactas, duración, y carácter del viaje (oficial, privado o mixto. Indicar especialmente, los viajes vinculados a eventos, tales como conferencias, cumbres ideológicas, premiaciones o encuentros con referentes políticos afines. También quieren que informe si dichos viajes contaron con agenda oficial de Estado o si, solo se trató de actividades de carácter particular, entre otros ítems.
No sólo se realizan las travesías en momentos de un ajuste demoledor, si no que requieren una investigación penal, porque podría haber delitos de por medio. Como en el caso Libra, en Discapacidad o en las casas de country, los relojes, los autos de alta gama que súbitamente van apareciendo en el día a día libertario.
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