INFO GREMIAL "Es una ley a medida para grandes empresarios, que retrocede un siglo en cuanto a derechos"
07/02/2026
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"Es una ley a medida para grandes empresarios, que retrocede un siglo en cuanto a derechos"
Adrián Bellomi, uno de los dos secretarios generales de la CGT Chaco, se refirió al escenario que enfrenta la central obrera respecto de la gran posibilidad de que se apruebe el proyecto de reforma laboral que impulsa el oficialismo, que se votará el próximo miércoles en el Senado. Asegura que la iniciativa no generará empleo genuino, sino que facilitará la precarización y otorgará un poder absoluto a los empresarios sobre la vida de los trabajadores bajo el falso lema de la "modernización".
La CGT Chaco espera definiciones nacionales respecto de si el día que se vote la reforma laboral habrá un paro general o movilizaciones.El dirigente desmenuzó los puntos críticos de la propuesta que se debate en los centros de poder nacional. El titular de la delegación Chaco de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) sostuvo que no existe un solo beneficio para el empleado en relación de dependencia en todo el articulado. Según su visión, representa un retroceso de un siglo en materia de conquistas sociales. "Esta ley es un saco a medida para los grandes empresarios y busca establecer legalmente el "si no te gusta, andate". Facilita la precarización y le permite al empleador hacer lo que quiera con lo más sagrado que tiene una persona, que es su vida", sentenció el dirigente con firmeza.
Para Bellomi, la narrativa oficialista que rodea a la "modernización" no es más que una "falacia absoluta" que carece de sustento en la realidad productiva de la Argentina. Argumentó que la eliminación de multas por falta de registro y la flexibilización de despidos no favorecerán la creación de nuevos puestos, sino que alentarán el recambio constante de mano de obra barata. Comparó la lógica del gobierno con una imposibilidad física: "Es como decir que vamos a sacar los semáforos en rojo y la gente va a pasar menos rápido la esquina". De esta manera, el dirigente subrayó que el trabajador, al poner su fuerza física o intelectual a disposición de un tercero, está entregando tiempo vital, y que la nueva normativa busca "esclavizar aún más al pueblo" al permitir que el capital decida unilateralmente sobre el destino de los individuos.
Críticas a la oposición
El plano político también fue blanco de sus críticas más ácidas. Bellomi apuntó contra los gobernadores y legisladores que, proviniendo de filas peronistas o radicales, evalúan acompañar la iniciativa en el Congreso. "Ningún político que realmente sea peronista puede acompañar una ley de estas características", afirmó.
Además, Bellomi hizo especial hincapié en lo que significan cambiar cuestiones centrales de las relaciones laborales. "Estamos hablando de tocar vacaciones, pagos en especie y el derecho a huelga; es un ataque directo a la dignidad de quienes cuidamos la salud de la población", advirtió.
Finalmente, defendió la postura de la CGT ante las críticas de sectores que exigen una acción más virulenta. Aseguró que la central obrera no se dejará "utilizar políticamente" por "librepensadores detrás de un micrófono" o dirigentes sin bases. El referente fue enfático al declarar que cada medida se toma de manera estratégica, con la cautela necesaria para no exponer a los trabajadores a represalias innecesarias antes de tiempo.
"Es un ataque directo a
la libertad de cada familia"
La convocatoria del Senado a sesionar la próxima semana por el proyecto de reforma laboral encendió las alarmas en los sindicatos, que preparan medidas en procura de evitar su aprobación. Isaías Alegre, referente del sindicato de Camioneros en el Chaco y también secretario General de la CGT, no ocultó su indignación al analizar el contenido de un proyecto que califica como "totalmente regresivo". Para el dirigente, la normativa no solo ataca el bolsillo del trabajador, sino que intenta desmantelar la estructura misma de los derechos conquistados durante el último siglo, comparando el escenario actual con los periodos más oscuros de explotación laboral en la región. "Estamos volviendo a la época de La Forestal, donde los trabajadores eran prácticamente esclavos; nos quieren llevar de regreso a 1853", sentenció con crudeza.
Uno de los puntos que mayor alarma genera en las bases es la caída de la denominada "ultraactividad" de los convenios colectivos de trabajo. Alegre explicó que esta modificación es una trampa mortal para la estabilidad laboral, ya que al vencer un convenio, todas las condiciones deben negociarse desde cero, dejando al empleado en una posición de total vulnerabilidad frente a la patronal. "No es que se pierda la antigüedad de años, pero sí se pierde la antigüedad para los derechos. Todo queda sujeto a una nueva negociación donde el trabajador no tiene fuerza", advirtió. En este nuevo esquema, beneficios que hoy son conquistas firmes, como el régimen de vacaciones o las escalas salariales, pasarían a ser variables de ajuste sujetas a la voluntad del empresario. La crítica también se centró en la posibilidad de que se habiliten los pagos "en especie", una medida que el dirigente considera humillante. "Imagínate que a un compañero le quieran pagar con vales de mercadería o canastas de productos en lugar de su sueldo en blanco; es un ataque directo a la libertad de cada familia", denunció Alegre. A esto se suma la preocupación por la desfinanciación de las obras sociales sindicales, un movimiento que, según su análisis, terminará colapsando un sistema de salud pública que ya se encuentra desbordado. "Ese 1% que pretenden tocar representa el 30% de la recaudación de las obras sociales.
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