La investigación permitió interceptar al sospechoso cuando circulaba por la Ruta Nacional N° 16.
Hoy, pasadas las 19, personal de la Comisaría de Colonia Aborigen detuvo a un hombre de 38 años, acusado de haber cometido una presunta estafa vinculada al alquiler de un colectivo que debía trasladar pasajeros a la cabalgata, pero nunca llegó al lugar acordado.
La denuncia fue radicada por una mujer de 27 años, quien manifestó que junto a su pareja contrató de manera verbal un colectivo para los días 26 y 27 de julio, abonando un total de 800.000 pesos mediante pagos en efectivo y transferencias bancarias. Sin embargo, el vehículo nunca llegó al punto de encuentro y el supuesto prestador del servicio dejó de responder llamadas y mensajes.
A partir de tareas investigativas, los efectivos lograron establecer que el sospechoso se encontraba realizando un viaje con el mismo colectivo. Con esa información, se implementó un operativo sobre la Ruta Nacional N° 16 que permitió interceptar el vehículo en inmediaciones de la localidad de Machagai.
Finalmente, por disposición de la Fiscalía en turno, el hombre fue conducido a la Comisaría para continuar con las actuaciones de rigor.
El hombre permanecía internado en terapia intensiva desde el lunes, cuando fue rescatado por efectivos policiales que arriesgaron su integridad para ingresar al pozo.
Estela Acosta fue hallada este martes a la tarde en una excavación en la playa. Esperan el resultado de la autopsia.
El efectivo estaba de civil y acompañaba a su cuñado cuando fueron interceptados por los ladrones. El segundo sospechoso escapó y sigue prófugo.
La víctima fue encontrada por su hermano dentro de su casa de San Alejo. Los investigadores analizaron la escena y buscan determinar si el homicidio estuvo relacionado con un conflicto previo.
En una entrevista concedida a Luis Orieta, por Radio Gualok FM 101.3, Ariel Saboñik volvió a referirse al conflicto judicial que enfrenta a su familia y aseguró que la difusión del caso en los medios de comunicación fue determinante para evitar el desalojo de sus padres, Nicolás y Blanca Saboñik, quienes continúan viviendo en el campo que ocupan desde hace décadas.