MUNDO Lula, durísimo con Bolsonaro en el debate presidencial en Brasil
19/10/2026
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Flávio se movió relajado y sonriente, mientras Lula no escondió su enojo ante las evasivas y las mentiras de su rival en el balotaje del próximo domingo. Bolsonaro no quiso responder si Argentina vive una crisis por las políticas de Milei y, como su socio, culpó a la "pesada herencia".
A una semana del balotaje presidencial, los dos candidatos brasileños se midieron en el primer cara a cara frente a las cámaras de televisión. El debate del canal BAND desnudó el momento de máxima tensión que vive el país vecino. Un Luiz Inácio Lula da Silva energético y preparado para responder a todas las acusaciones y mentiras de su rival, Flávio Bolsonaro, lo acusó de "miliciano", lo calificó de "hijo de" y buscó igualarlo con Javier Milei y su crisis económica. "¿Ya pidió prestada la motosierra de Milei?", ironizó el mandatario y el hijo de su antecesor -hoy condenado por encabezar un fallido golpe de Estado- sólo repitió los argumentos de su socio argentino y dijo que la crisis es culpa de "la pesada herencia".
Bolsonaro fue con cuatro o cinco ideas y las repitió con tranquilidad, una sonrisa y una capacidad sorpresiva para no responder las preguntas que le hacía Lula en los momentos de intercambios. El hijo mayor de Jair Bolsonaro repitió una y otra vez que Lula y su Partido de los Trabajadores está gobernando "hace 20 de los últimos 24 años", prometió "prosperidad" para todos los brasileños -incluso dijo que creará un Ministerio de la Prosperidad", aseguró que va a "lanzar una guerra contra el narcoterrorismo", denunció "la corrupción de Lula" y volvió sistemáticamente al año y medio que el hoy presidente estuvo preso por un proceso legal que luego fue anulado por la misma corte suprema que lo había condenado.
Lejos de esquivar los temas más incómodos, Lula le respondió de frente, sin esconder su bronca y exasperación por las incongruencias de su rival. "El candidato (opositor) podría haber votado a favor de la enmienda constitucional que mandé el 25 de mayo del año pasado para darle al gobierno federal el poder para actuar en materia de seguridad pública, algo que debería ser una cuestión de Estado", lo confrontó el veterano dirigente petista, luego que Flávio prometiera "declarar la guerra al narcoterrorismo" "Voy a recuperar cada ciudad, cada barrio, cada calle, cada esquina", sostuvo el opositor, quien reiteró que ampliará la capacidad carcelaria del país.
Durante el bloque económico, Bolsonaro no profundizó sobre ninguna propuesta concreta. En cambio, apuntó al malestar social actual. "El PT gobernó este país 20 de los últimos 24 años. ¿La comida está más cara o más barata? ¿La carne está más cara o más barata? Ustedes lo saben", dijo el opositor mirando a la cara. Luego acusó al Gobierno de "gastar de manera desenfrenada" y sostuvo que "la mejor manera de controlarlo es sacar a Lula de la Presidencia".
Lula, en cambio, defendió sus políticas económicas y sociales, recordó uno a uno sus logros -crecimiento económico, aumento del salario mínimo, reducción de la pobreza, bancalización de millones de personas, entre otras- y acusó a su rival de prometer lo que no cumplió como senador, cargo que ocupa actualmente. "¿Usted fue el único que votó en contra de la extensión de la licencia por maternidad. ¿Qué tenés contra las mujeres?", le preguntó y Bolsonaro Jr se limitó a contestar: "No las odio, estoy casado y tengo hijas".
Cuando Lula insistió, Bolsonaro eligió salir con un tema en el que se siente más cómodo, pese a la lluvia de denuncias y evidencia que existen en su contra: la corrupción. Le preguntó por las denuncias que hizo la ex petista Roberta Luchsinger contra él y su hijo, y Lula respondió, una y otra vez, que se trata de un caso que está investigando la Justicia. Tras varios idas y vueltas, el mandatario se enojó y le contestó con los antecedentes de la familia de su rival. "¡Su hermano está prófugo en Estados Unidos complotando contra Brasil!", le lanzó y Flávio volvió a cambiar el tema.
"Tenes la mentira y la corrupción en tu ADN", le espetó un Bolsonaro que se paseó con mucha holgura por el estudio televisivo, mientras Lula no le esquivo ningún ataque. "La mentira es el fuerte de la familia Bolsonaro", le respondió el mandatario.
Corrupción, la muletilla de una extrema derecha sospechadaEl intercambio de acusaciones de corrupción fue uno de los momentos más tensos del primer debate de cara al balotaje del próximo domingo. Lula recuperó la iniciativa cuando le preguntó cinco veces por los 134 millones de reales que su rival habría recibido del banquero Daniel Vorcaro. "¿Se los pagó o no?, le tiró el mandatario, replicando la sonrisa de su rival.
La tensión se mantuvo bien arriba mientras Bolsonaro recordaba el Lavajato, el más grande caso de corrupción de la era petista, y Lula lo acusaba de haber intervenido como senador provincial para defender a un policía que mató a una niña de cinco años en Río de Janeiro, en uno de los tantos casos de violencia armada que los Bolsonaros condonaron.
"En su gobierno, -denunció Lula- liberaron más de un millón de armas y más de seis millones de balas". Y Bolsonaro le respondió: "Y usted liberó las armas de los criminales".
La tensión cedió por un momento al momento más gracioso de la noche. "Lula, con usted, la criminalidad explotó en Brasil. De hecho, ¿puede explicar por qué 73% de los presos votan por usted?", lo apuró Bolsonaro y el mandatario, rápido, contestó: "Yo quiero el 100% (de los votos de los presos), hasta el de tu padre, porque sabe que soy mejor que vos".
Más tarde, el mandatario se concentró en un tema especialmente popular: la aprobación de la reducción de la semana laboral. Hace solo unos días, el Gobierno logró aprobar en el Congreso que todos los brasileños tendrán dos días de descanso en el fin de semana. Fue una iniciativa oficialista que creció tanto que hasta el candidato opositor tuvo que votar a favor desde su banca de senador. Pero desde entonces corre una versión de que si gana podría revertir ese avance.
"¿Va a terminar con el fin de la semana 6x1?", le preguntó Lula y Bolsonaro esquivó una respuesta clara una y otra vez. "Yo les hablo de prosperidad, él les quiere hablar de miseria".
A una semana del balotaje, miles de brasileños salieron a las calles para apoyar a LulaAhí fue cuando entró el segmento de política internacional y Lula fue a fondo con la comparación con el aliado del bolsonarismo, Milei, y la crisis económica y social que su ajuste provocó en Argentina. Lula le recordó a su rival que está creciendo la pobreza y el desempleo en Argentina y le preguntó: ¿Ya pidió prestada la motosierra de Milei?"
Bolsonaro evitó hablar de las políticas de Milei y sólo acusó a "la pesada herencia" que recibió su aliado, un consonancia con los argumentos que suele dar el libertario argentino. Una vez más, cambio de tema y buscó centrar la discusión en Venezuela e Irán.
Hacia el final del debate, Lula explicó por qué esta elección es clave para el futuro de Brasil: "Recibí el país quebrado dos veces. Ahora el país está listo para más, para crecer más, ¿por qué vamos a empezar a privatizar? En este cuarto mandato, la gente va a poder decir que que este es un gran país".
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