NACIONALES Jaldo inició el camino de los desdoblamientos que planean seguir muchos gobernadores
29/07/2026
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El gobernador tucumano convocó a elecciones para el 9 de mayo y abrió un camino que podrían seguir varias provincias. Aunque la Casa Rosada busca que sus aliados unifiquen los comicios con los nacionales, la mayoría de los mandatarios evalúa privilegiar la discusión sobre sus gestiones locales.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, firmó el decreto que convoca a elecciones para el 9 de mayo de 2027, con lo que se convirtió en el primero en adelantar el cronograma electoral provincial. Pero no será el único: varias provincias seguirán el mismo camino, en una decisión que incidirá en el tablero político del año próximo. "Cumplimos con la legislación vigente y con la palabra empeñada de brindar previsibilidad al proceso electoral", explicó Jaldo. De buen vínculo con la Casa Rosada, su decisión ya había sido adelantada al jefe de Gabinete, Diego Santilli. Si bien el gobierno de Javier Milei quiere que los gobernadores aliados unifiquen sus comicios con los nacionales de octubre, la experiencia reciente indica que la mayoría optará por desdoblar las elecciones, con la lógica de que les conviene que la discusión gire en torno a las gestiones provinciales y no quedar envueltos en un debate nacional de consecuencias imprevisibles.
Desde el entorno de Jaldo se ocuparon de aclarar que la decisión no era ninguna sorpresa: en 2019 y en 2023 Tucumán ya había elegido gobernador aproximadamente en las mismas fechas, por lo que el esquema ya forma parte de la tradición electoral de la provincia. En la Casa Rosada aseguraban que, efectivamente, estaban al tanto de la decisión y que no alteraba los planes del Gobierno. Jaldo -que se recuperó favorablemente de una intervención quirúrgica en la que le colocaron un stent- buscará la reelección con la boleta del peronismo y tendrá como principal rival al ex ministro del Interior, Lisandro Catalán, candidato de La Libertad Avanza. Catalán cuestionó el desdoblamiento, aunque aseguró que competirá y ganará el 9 de mayo.
Todo indica que Tucumán abrió un camino que será seguido por la mayoría de las provincias. El antecedente más cercano es 2023, cuando 18 distritos adelantaron sus elecciones y sólo cuatro votaron el mismo día que los comicios nacionales: Buenos Aires, CABA, Catamarca y Entre Ríos. Santiago del Estero y Corrientes, en tanto, tienen un cronograma electoral propio. Para 2027, únicamente los gobernadores de La Rioja, Ricardo Quintela, y de Catamarca, Raúl Jalil, quienes no irán por otro mandato, ya anticiparon que unificarán las elecciones provinciales con las nacionales. Santilli viene activando las negociaciones electorales con los 13 gobernadores que asistieron a su jura como jefe de Gabinete y luego participaron del acto por el Día de la Independencia en la Casa Histórica de Tucumán. Su objetivo es que, al menos los mandatarios más cercanos, unifiquen sus comicios con los nacionales para potenciar las chances de reelección de Javier Milei en octubre. Sin embargo, en la Casa Rosada admiten que cada gobernador terminará definiendo la estrategia que considere más conveniente para su distrito.
Cuando el Congreso reanude su actividad, Santilli buscará aprobar la eliminación o la suspensión de las PASO nacionales previstas para agosto de 2027. En la Casa Rosada aseguran que ya cuentan con los votos necesarios en ambas cámaras, aunque en el Parlamento persisten las dudas. La definición será clave no sólo para la estrategia electoral del oficialismo -que entiende que sin primarias aumentan las chances de que Javier Milei se imponga en primera vuelta- sino también para el calendario de las provincias. Si las PASO se mantienen en agosto, condicionarán la fecha de los comicios locales. En cambio, si se eliminan, muchos gobernadores tendrán mayor margen para adelantar sus elecciones y concentrarlas en el primer semestre, principalmente entre abril y junio, con el objetivo de despegar la discusión provincial del debate nacional.
Hay casos en los que el desdoblamiento está determinado por las constituciones provinciales. Es lo que ocurre en Mendoza, Santa Fe y Chaco -las tres gobernadas por el radicalismo- y también en Tierra del Fuego. El gobernador cordobés Martín Llaryora, el santafesino Maximiliano Pullaro y el entrerriano Rogelio Frigerio, coincidieron este martes en un encuentro de la Región Centro. De los tres, Frigerio es quien mantiene mayor sintonía con la Casa Rosada y, en principio, acompañará toda su estrategia: instruirá a sus legisladores para votar la eliminación de las PASO y luego convocará las elecciones entrerrianas junto con las nacionales de octubre, posiblemente con listas con LLA, como ya ocurrió el año pasado. En cambio, tanto Llaryora como Pullaro -que buscarán la reelección en el segundo y el tercer distrito electoral del país, respectivamente- podrían convocar a votar el mismo domingo, probablemente a comienzos de junio.
En el peronismo cordobés explicaban que la intención de Llaryora era evitar que el gobierno de Milei concentre toda su atención en su contra, respaldando a un candidato propio, como Gabriel Bornoroni, o a un aliado, como Luis Juez. Si los comicios cordobeses coincidían con los de otros distritos, la Casa Rosada debería repartir recursos políticos y de campaña. Incluso, en algún momento se evaluó la posibilidad de un "superdomingo electoral" a mitad de año, en el que confluyeran las elecciones de los gobernadores de lo que alguna vez fue Cambiemos. Sin embargo, esa hipótesis comenzó a perder fuerza después de la llegada de Santilli -un viejo conocido de todos ellos- a la Jefatura de Gabinete. Ahora, en esos sectores consideran más probable coordinar una estrategia con la Casa Rosada, aunque eso no implique necesariamente unificar los comicios con la elección nacional.
Un dato a tener en cuenta es que en 2027, por primera vez, la elección presidencial se realizará con el sistema de Boleta Única de Papel (BUP), lo que obliga a utilizar urnas separadas para las categorías nacionales y provinciales, aun cuando se vote el mismo día. Ese factor fue determinante para que, en las legislativas de 2025, Axel Kicillof decidiera adelantar a septiembre los comicios bonaerenses al considerar impracticable combinar dos mecanismos distintos en la provincia. La decisión generó una dura disputa con el sector de Cristina Kirchner, que impulsaba la unificación con las elecciones nacionales de octubre.
Esta vez, sin embargo, Kicillof todavía no resolvió qué hará el año próximo en Buenos Aires, un distrito clave que concentra el 37% del padrón nacional. La legislación bonaerense establece que las PASO deben realizarse en agosto junto con las nacionales, por lo que en La Plata también esperan conocer si el Gobierno consigue eliminarlas o suspenderlas. Pero esa no será la única variable. El gobernador tampoco definió qué estrategia favorece mejor sus aspiraciones presidenciales: llegar fortalecido a la discusión nacional después de una victoria propia en la provincia o apostar a una gran movilización del peronismo en simultáneo con la elección presidencial. La decisión que tome podría terminar condicionando buena parte del tablero electoral de 2027.
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