POLICIALES Murió de un disparo con el arma de su novia policía en Mendoza
20/06/2026
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La fiscalía sostiene que no participaron terceros en la muerte de Fernando Artaza, de 30 años. Sin embargo, sus seres queridos cuestionan esa hipótesis y piden que se profundicen las medidas de prueba.
La muerte de Fernando Artaza, un cordobés de 30 años que vivía en Mendoza, quedó bajo investigación judicial y abrió una fuerte controversia entre la hipótesis oficial y los planteos de su familia.
El hombre murió tras recibir un disparo con el arma reglamentaria de su pareja, una policía mendocina, durante un episodio ocurrido en el centro de la capital provincial.
El hecho se registró el lunes por la noche en una playa de estacionamiento ubicada en la zona de las calles San Juan y Catamarca. Según la reconstrucción preliminar de la Justicia, Artaza discutía con su novia cuando tomó la pistola de la agente y se efectuó un disparo.
Tras el incidente, fue trasladado de urgencia a un hospital con signos vitales, pero murió poco después a causa de la gravedad de la herida.
Cuando los efectivos llegaron al lugar encontraron a la mujer, que se encontraba de civil. De acuerdo con su declaración inicial, su pareja le quitó el arma en medio de la discusión y luego se disparó.
En el marco de la investigación, la Policía Científica secuestró una pistola Taurus calibre 9 milímetros, además de municiones y los teléfonos celulares de ambos. También se realizaron peritajes sobre las manos de la agente para determinar si había efectuado disparos.
Según informaron fuentes vinculadas a la causa, no se detectaron restos de pólvora en las extremidades superiores de la mujer. A su vez, los estudios criminalísticos concluyeron que la trayectoria del proyectil y la mecánica reconstruida del hecho no evidencian, por el momento, la intervención de terceros.
Con esos elementos, la fiscal de Homicidios Andrea Lazo descartó hasta ahora una responsabilidad penal de la policía en la muerte de Artaza.
Sin embargo, la familia del joven expresó públicamente sus dudas sobre esa versión. A través de un comunicado difundido en redes sociales, sus allegados aseguraron que les resulta difícil aceptar la hipótesis de un suicidio.
“Fernando era una persona que amaba la vida, tenía una hija de 5 años a la que adoraba profundamente y muchos proyectos por delante”, señalaron.
Los familiares también cuestionaron la forma en que se enteraron de lo ocurrido. Según indicaron, la noticia llegó a través de la policía y no por parte de la pareja del joven. Además, sostuvieron que intentaron comunicarse con ella sin obtener respuestas.
Otro de los puntos que remarcaron fue la demora en la notificación. De acuerdo con el comunicado, Artaza murió el lunes por la noche, pero sus familiares fueron informados recién el miércoles por la mañana. “Pasaron más de dos días sin que sus padres, hermanos o demás seres queridos fueran informados de lo ocurrido ni de su estado de salud”, expresaron.
En el mismo texto, los allegados afirmaron que días antes del hecho Fernando había manifestado a una de sus hermanas su intención de volver a Córdoba. Según ese relato, cuando se lo comunicó a su pareja, ella habría reaccionado rompiendo sus tarjetas bancarias, su documento y su licencia de conducir.
Por ese motivo, la familia pidió que se investigue no solo el episodio que terminó con la muerte del joven, sino también el contexto previo y la dinámica de la relación.
Mientras tanto, la Inspección General de Seguridad de Mendoza abrió una investigación administrativa para analizar la actuación de la agente. Hasta el momento, no se adoptaron sanciones y la mujer permanece con licencia y asistencia psicológica.
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