POLICIALES Buscaban a dos prófugos en una “pool party” y cayó un tercero
11/03/2026
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Había una fiesta en Esteban Echeverría con veinte jóvenes cuando entraron los efectivos. Encontraron a los buscados y un tercero que quiso huir, fue baleado.
Un allanamiento policial realizado el lunes pasado en una quinta con pileta en el partido bonaerense de Esteban Echeverría donde unos jóvenes realizaban una fiesta, terminó con Diego Ezequiel López --23 años— muerto de dos disparos mientras intentaba escapar saltando desde un primer piso a una casa lindera.
Todo comenzó a partir de que detectives de la DDI de Lomas de Zamora se enteraron de que dos prófugos asistirían a una “pool party”, a quienes ubicaron por una historia de Instagram que decía “Ta la ubii”. Allí se veía bien el parque de una casa con pileta con portón negro y un galpón al lado. La calle y el día ya los sabían, pero les faltaba la altura, deducida por la foto.
Poco después de las 18 horas una veintena de agentes abrió el portón de la quinta y entraron a los gritos. Chicos y chicas se tiraron boca abajo en el suelo –eran más de 20— pero desde el primer piso, a través de un ventanal, se ve en el video del operativo a dos siluetas que aparecen. No es muy claro si hubo disparos contra los policías desde adentro de la casa y se ve a un joven saltar desde la ventana hacia el descampado lindero. Durante ese salto es que habría recibido tres disparos. En total se oyen en el video filmado por la policía, una veintena de tiros.
El joven muerto recibió un tiro en la cabeza, otro en el pecho y un tercero en la ingle dio contra el celular. Lo trasladaron a un hospital y murió. Diego Ezequiel López no era por cierto uno de los buscados: había estado preso hasta agosto por tenencia y venta de drogas, y tendría una orden de captura. Los buscados y encontrados eran Nicolás Eduardo Llanelli (23) y Jonathan Alejandro Rodríguez (22), miembros de una banda acusada de quince hechos violentos como robos de autos y entraderas en el sur bonaerense.
Los investigadores dicen que los dos prófugos eran dirigidos desde los penales de Magdalena y Olmos a través de celulares: les daban armas y documentación de vehículos. Este nexo fue descubierto cuando el 8 de mayo del año pasado, policías tuvieron un enfrentamiento con quienes habían robado un Toyota Yaris en el que fue detenido un ladrón. En su celular descubrieron a la banda que operaba desde la cárcel. Resultado de la causa que se originó, hubo 30 allanamientos en Monte Grande, Lomas de Zamora, Quilmes, Lanús y Esteban Echeverría con doce detenidos a quienes secuestraron armas, vehículos y drogas.
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