NACIONALES Los agroexportadores ya huelen la necesidad de una nueva baja de retenciones
25/02/2026
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En un documento de la Bolsa de Cereales y el Consejo Agroindustrial Argentino se advirtió por la pérdida de competitividad del tipo de cambio real, a pocas semanas del inicio de la cosecha gruesa.
Los grandes jugadores del sector agroexportador afilan el lápiz para reinstalar su reclamo por una mayor transferencia de recursos de cara a la cosecha gruesa, tal como lo hicieron el año pasado ante las necesidades financieras de la administración de Javier Milei. Un informe elaborado por la Bolsa de Cereales junto al Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) advirtió sobre la pérdida de competitividad del tipo de cambio durante un enero que generó exportaciones por 4000 millones de dólares.
El horizonte está puesto en la soja. En septiembre del 2025, el Gobierno nacional llevó todas las retenciones a cero durante una ventana de 72 horas para que los exportadores adelantaran 7000 millones de dólares de una soja que todavía no habían comprado. El negocio fue fenomenal. Las ganadoras fueron Cargill, LDC, AGD, Bunge-Viterra, Cofco y Molinos Agro.
Para Agustín Tejeda Rodríguez, subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, organismo que depende del Ministerio de Economía, la crisis financiera que se vivía era tal que el Gobierno se debatía entre un nuevo “cepo” o la baja temporal de retenciones. El funcionario dio cuenta de este escenario durante una declaración testimonial ante la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA).
En el mercado de granos ya huelen una nueva modificación de los derechos de exportación.
Alerta tipo de cambioLas exportaciones de la agroindustria argentina tuvieron un incremento del 17,6% durante enero, según los cálculos realizados por la Bolsa de Cereales y el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA). En divisas, representaron 4088 millones de dólares, resultado impulsado por las ventas de trigo, girasol y cebada. En el caso de la soja y el maíz, se registraron retrocesos del 5 y 40 por ciento, principalmente por una cuestión estacional, señalaron desde el CAA y la Bolsa de Cereales.
De todas maneras, ambas entidades aprovecharon el momento para advertir sobre una caída de la competitividad del tipo de cambio oficial. De esta manera, arrancaron con la danza para conseguir un nuevo dólar soja (supuestamente restringido desde que Scott Bessent dijo que había que terminar con las tax vacation, rebajas temporales de impuestos), o una reducción permanente de los derechos de exportación o una devaluación encubierta.
El informe del CAA detalló que el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) del Banco Central registró en enero una caída del 1% respecto de diciembre, lo que reflejó una apreciación del peso en términos generales. Desde el sector también anotaron los movimientos del 3% frente a la Eurozona y del 4% respecto de la India.
Si bien la administración Milei viene sumando reservas, un poco más de 1300 millones de dólares durante febrero, las necesidades financieras del Banco Central no disminuyeron de cara al resto del año.
“Una aceleración inflacionaria junto con la caída del tipo de cambio implica una apreciación acelerada de la moneda. El Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) que calcula el BCRA actualmente se sitúa en 91 puntos, aproximadamente 3 puntos por encima del promedio del 2017. Aún bastante por encima de los 80 puntos alcanzados a finales del 2024”, advirtió la consultora Vectorial.
El mercado ya huele una nueva baja de retenciones. La analista Mariela Brandolin publicó un cuadro con las operaciones futuras de soja en el que se aprecia un salto en el valor de la tonelada de soja de casi un 5%.
Durante lo que va de febrero, el BCRA compró divisas pero el sector agroexportador se mostró bastante cauteloso en cuanto a su liquidación, con algunos días en torno a los 60 millones de dólares, 49 millones para el 11 de febrero o 131 millones para el 10 de este mes. Estos datos permiten inferir que el grueso de las compras del BCRA no provino de la actividad comercial sino por el creciente proceso de endeudamiento privado.
“Como sucedió en el segundo semestre del 2024 y primeros meses del año pasado, la oferta de divisas surge principalmente del crecimiento de los préstamos en moneda extranjera (obligados a liquidarse en el mercado de cambios). En ese sentido, el Gobierno pretende que continúen aumentando los depósitos privados en dólares mediante la promulgación de la Ley de Inocencia Fiscal, que funciona como una suerte de blanqueo permanente para la clase media-alta”, agregaron desde Vectorial.
¿Otro Decreto de Necesidad y Urgencia?El escenario de incertidumbre financiera no está despejado para nada. Por lo tanto, se mantiene la misma pregunta: ¿cuál será la movida de las agroexportadoras llegado el momento de liquidar la cosecha de soja? Y más aún: ¿qué hará el Gobierno nacional ante una posible encrucijada financiera y las tensiones con el sector agroexportador?
El año pasado estas preguntas se resolvieron con un fenomenal negocio aprovechado por Cargill, LDC, AGD, Bunge-Viterra, Cofco, Molinos Agro. La decisión de bajar a cero las retenciones por un período de 72 horas había sido judicializada ante la PIA, que no encontró ningún delito en las decisiones del Ministerio de Economía, aunque también le pasó la pelota a la Comisión Bicameral de Seguimiento de los DNU para que examine con mayor detenimiento los argumentos esgrimidos por el oficialismo.
Ante la falta de delito, el 26 de noviembre del año pasado la PIA cerró el expediente. Sin embargo, de ese documento público sobresalen los pormenores que se debatían por aquellos días en el seno de la administración Milei sobre la necesidad y urgencia de una baja temporal de retenciones. A la luz de la actual tensión financiera, esas discusiones vuelven a cobrar sentido.
“En mi interpretación, como subsecretario, fue una medida en un contexto de crisis cambiaria y financiera, hubo dos medidas, el acuerdo con EEUU y ésta, para poder llevar tranquilidad al mercado en una situación de urgencia, fue excepcional. Uno podría tener un abanico de opciones, dentro de todas se definió ésta que podía llevar calma bajando impuestos, eso se tuvo en cuenta en la ecuación. Para evitar restricciones como un cepo, de las excepcionales esta medida era la mejor”, declaró Agustín Tejeda Rodríguez, subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, dependiente de la Secretaría de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación.
¿Milei – Caputo ya tendrán en mente un nuevo Decreto ante sus Necesidades y Urgencias financieras?
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